lunes, 12 de julio de 2010

Lo que el Mundial se llevo
Es inevitable sentir algo de nostalgia el primer lunes de regreso a la realidad. Personalmente disfruté mucho esta entrega del campeonato organizado cada cuatro años por la FIFA. África le regalo un sentir muy especial al evento que se reflejó en un mundial lleno de color; un país que pareciera de otro mundo, el pulpo Paul, las vuvuzelas, los infiltrados a las canchas, un nuevo campeón y grandes momentos deportivos que guardaremos en la memoria para sacar en las reuniones dentro de unos años.

Sin embargo hubo algo que el mundial se llevó con la clausura... la esperanza de todo un idiotizado país al espejismo de una selección mexicana. No es por ardido ni por darme aires de pulpo Paul, pero en serio yo siempre sostuve ante la chiflisa que la selección no tenía nada para hacer un buen papel. Hay que dejar algo en claro, en este país hay muchas prioridades antes que un juego de pelota, si claro. Existen muchos asuntos que atender y demasiadas cosas por intentar remediar, y bueno, ya de cambiar ni hablamos. Pero estoy convencido que de lo que pasa en el deporte, en este caso en específico con la FMF, se puede tomar como un reflejo de lo que sucede con la sociedad y su política.

Cada cuatro años pasa lo mismo. ¡Chale! Los directivos de la Federación respondiendo a los intereses de las televisoras que a su vez resguardan celosamente al gobierno y a los capitales empresariales, inundan al pueblo con el mensaje de que "ahora si neta, neta, neta, vamos a ganar". De que ser mexicano es ponerte una camiseta de mil pesos, un sombrero, hacer sandwich y olvidarte de la realidad. Todo mundo compra otra vez las mismas mentiras en la eterna búsqueda de la esperanza basada en milagros, casi, casi, Guadalupanos. Y no está mal, eso es parte del futbol, de la diversión y de las estrategias publicitarias, pero lo malo es que después del cuarto partido la gente se indigna profundamente sacando conclusiones estomacales como el asegurar que todo es culpa del ahora nuevo pendejo Javier Aguirre por llevar al Guille, al Cuauh y al Bofo. ¡Pero la verdadera culpa no es del indio, sino del que lo hace compadre!

Yo pienso que, como en todo en México, se necesita trabajar intensamente con objetivos claros y hacer las cosas bien de raíz. Si la Federación Mexicana de Futbol trabajara en el desarrollo de programas para mejorar la calidad del futbolista mexicano desde muy temprana edad otra cosa sería. Los jugadores deben ser entrenados para convertirse en personas educadas, con principios, valores, amor y respeto a su profesión. ¿Por qué no asignan un mismo entrenador durante todo el proceso de eliminatorias? Pues fácil, porque es más fácil traer extranjeros que no entienden lo que pasa con la mentalidad mexicana y repartirse el botín entre los directivos, cuando sería mejor dar continuidad e ir otorgando bonos extras por resultado en lugar de pagar esos sueldos millonarios que convierten el oficio en una rapiña. Ser representante de México se debe ganar a pulso basado en varios factores y no sólo si tu representante tienen buenos conectes en los clubs.

El mundial de Sudáfrica se llevó otra vez nuestra ilusión de ser mejores, espero que por el bien del país empecemos a hacer las cosas diferentes y proyectemos un plan de desarrollo para que dentro de 20 años podamos levantar, entre muchas otras cosas, la copa del mundo. Tomemos el claro ejemplo del nuevo campeón. Nos vemos en Brasil 2014.






1 comentario:

  1. Hace mucho tiempo que dejé de ver futbol mexicano. Es aburrido, insípido, mediocre, sin goles, malón, personalista y chafa.

    Para que mejore, me parece que de vez en cuando, también deberíamos recordarle a los jugadores que es más importante su desempeño en la cancha, que convertirse en actores publicitarios, socialités o modelos de quinta.

    El asunto aquí es que si el futbol es el reflejo de la sociedad y política mexicana,como bien comentas, y yo no estoy tan alejado de la realidad, seguro nos va a llevar la chingada. Ja.

    Nos vemos en Brasil.

    y.

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